Cuatro claves para conseguir un edificio eficiente

Cuatro claves para conseguir un edificio eficiente

Cuando nos enfrentamos a proyectos que requieren una rehabilitación completa o bien un diseño desde cero no debemos olvidar uno de los aspectos más importantes que debe tener un edificio: eficiencia. Para lograrlo de forma sencilla y sin olvidar ninguno de los pasos fundamentales es recomendable hacer un esquema de las claves. En este artículo Protecma te ofrece las cuatro básicas y esenciales para conseguirlo con éxito.

1. Diseño

Puede considerarse una obviedad pero os aseguramos que muchos técnicos no siempre le aportan al diseño las claves de eficiencia que luego requieren las obras. Si logramos tener desde el principio un diseño efectivo y muy bien definido desde el punto de vista técnico y económico, el resto del proyecto, tendrá una base de trabajo sólida sobre la que construirse. Para saber si tu diseño es lo bastante acertado debes preguntarte cuestiones tan básica como:

  • ¿Para qué es el edificio que estoy construyendo?
  • ¿Cómo de necesario es que sea eficiente?
  • ¿Qué materiales son los más adecuados?
  • ¿De cuántas instalaciones internas y externas requerirá?
  • ¿Es el terreno correcto?
  • ¿Está situado en un buen lugar lumínico y acústico?
  • ¿Cuánto valdrá el mantenimiento del edificio? ¿Puedo asumirlo?
  • ¿Se trata de un proyecto bien estructurado y definido para que los trabajadores puedan llevarlo a cabo?

2. Construcción

Esta etapa puede ser igual de larga, o mayor, que la del diseño. Se trata de una de las más importantes ya que, cualquier fallo durante este proceso será un problema seguro en el futuro. Por eso hay que contar con profesionales especializados en cada área de trabajo y saber gestionar la coordinación entre los equipos de trabajo, evitar torpezas e interrupciones constante, fundamentar un buen clima de trabajo; la calma y serenidad a la hora de trabajar es vital -a la larga ahorrarás dinero-, y por último, no deje que los problemas te cojan por sorpresa, conoce tu proyecto hasta el mínimo detalle y ten siempre un plan b establecido.

3. Puesta a punto

Ahora que has estado trabajando durante meses, que todo está tal y como habías planeado, ¿qué pasa? Ahora es el momento en que vuelves a comprobar ladrillo a ladrillo todo tu proyecto. En un edificio con sistemas eficientes instalados es básico conocer si el proyecto ha sido bien ejecutado. Pon a prueba tu diseño una y otra vez hasta que quedes completamente satisfecho. Como consejo, pon especial hincapié en las medidas de seguridad de tu edificio, los aislamientos y los conductos de ventilación, climatización, etc…

4. Mantenimiento

Ya tienes tu proyecto terminado. La obra ha sido un éxito y esos pequeños detalles que faltaban por cubrir, están resueltos. Cumplimos con todos los requisitos de calidad, seguridad y medio ambiente. ¿Hemos acabado ya? ¡Ni mucho menos!

Cuando decides apostar por edificios con diseños eficientes lo haces para toda la vida. Puede parecer engorroso en un principio, pero te podemos asegurar desde la perspectiva profesional que tiene sus recompensas. Si no llevamos un mantenimiento constante de la obra y comprobamos cada cierto periodo de tiempo que todo está perfectamente implementado, en muy poco tiempo, dejará de ser un edificio eficiente y se convertirá un edificio corriente y caro.